Supercomputadoras en Chile: el cómputo también es soberanía

por | Oct 28, 2026 | Ensayo | 0 Comentarios

Cada noche, el Observatorio Vera Rubin, en Cerro Pachón, produce cerca de 10 terabytes de imágenes del cielo. En menos de dos minutos esos datos ya están en California, donde se procesan. Chile pone el cielo y la montaña. El cálculo ocurre afuera. Con el clima, los incendios y la inteligencia artificial pasa algo parecido, y ahí está la discusión de soberanía que viene: quién puede calcular, acá y con reglas chilenas, los problemas que le importan al país.

Lo que proponemos

1. Red Nacional de Cómputo con presupuesto propio. El NLHPC, el centro de la Universidad de Tarapacá y los nodos que vengan operan como una red con financiamiento plurianual, fuera de la lotería de Fondequip.

2. Regla ALMA para los data centers. Chile recibe el 10% del tiempo de ALMA por ser país anfitrión. El Plan Nacional de Data Centers ya promete reservar capacidad de las grandes empresas para la investigación chilena: que tenga un porcentaje, un plazo y sea condición, no buena voluntad.

3. Créditos de cómputo primero en casa. El nuevo programa de $411 millones para acceso a cómputo de IA prioriza la infraestructura nacional antes que la nube extranjera.

4. Datos críticos bajo ley chilena. Emergencias, clima, sismos y salud se procesan en infraestructura sujeta solo a la jurisdicción chilena.

Cuánto cuesta y por qué estas cuatro

Qué es una supercomputadora y cuánto cómputo tiene Chile

Una supercomputadora son decenas de servidores conectados por una red muy rápida, que se reparten un mismo problema y lo resuelven en paralelo. Sirve para lo que un computador normal tardaría años en calcular: la atmósfera de Chile al año 2050, la ola de un tsunami entrando a una bahía, el entrenamiento de un modelo de lenguaje.

Chile tiene uno nacional. El Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC) nació en 2009 en el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile, empezó a operar en 2011 y hoy reúne a 46 instituciones de educación superior e investigación (CMM). Su equipo, Guacolda-Leftraru Epu, está en un subterráneo de Beauchef. Tiene 9.956 núcleos y una capacidad de 730 teraflops (NLHPC). Leftraru es Lautaro en mapudungún.

La última ampliación, Leftraru Epu, entró en 2024 y costó $1.150 millones: $950 millones de un fondo de equipamiento mayor de la ANID y $200 millones del CMM. Cuando la instalaron, su director, Ginés Guerrero, dijo que para entrar a la cola del ranking mundial TOP500, y para cubrir lo que ya se demanda en el país, se necesitaría un computador cinco veces más potente (NLHPC).

Chile pone los datos y el cálculo se va

El país tiene uno de los mejores cielos del planeta y lo ha convertido en ciencia. Pero el procesamiento de los datos más grandes no ocurre acá. Las imágenes del Rubin bajan por fibra hasta La Serena y de ahí viajan al laboratorio SLAC, en California, que las compara con las anteriores y emite hasta siete millones de alertas por noche (Observatorio Rubin). En diez años, el proyecto habrá generado cerca de 30 petabytes de imágenes en bruto.

ALMA muestra que podría ser distinto. Su correlacionador, a 5.000 metros de altura en Chajnantor, es un supercomputador construido para un solo propósito, que llegó a hacer 17 mil billones de operaciones por segundo (ALMA). Y Chile negoció algo que conviene recordar: el 10% del tiempo de observación es para el país anfitrión (ALMA). Chile no financió el telescopio y aun así puso condiciones.

Calcular futuros antes de vivirlos

Lo más útil de un supercomputador es que permite probar escenarios antes de que pasen. Las proyecciones climáticas que el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) hizo para el Ministerio del Medio Ambiente, con grillas de hasta 5 kilómetros y horizonte a 2050, corrieron en el NLHPC (NLHPC). La Dirección de Obras Portuarias del MOP modela ahí oleaje, sedimentos y tsunamis, y opera el sistema de pronóstico de oleaje de los puertos del Estado (NLHPC).

Los incendios de enero de 2026 en Ñuble y el Biobío dejaron 21 muertos y más de 20 mil damnificados. El CR2 lo dijo después: faltó información científica para anticipar el fenómeno y decidir a tiempo, y hay un proyecto Fondecyt trabajando en mejores pronósticos para el viento puelche y las olas de calor del centro-sur (CR2). En nuestro ensayo sobre incendios mostramos dónde está la interfaz urbano-rural que más arde. Saber cuándo va a arder, con días y no horas de anticipación, es un problema de cálculo.

Eso es crear capacidad de futuro en un sentido literal. Un país que puede simular su clima y su costa puede equivocarse primero en el modelo y después decidir. Uno que no puede, se entera cuando ya pasó.

Una IA con acento propio, entrenada en una máquina arrendada

El 10 de febrero de 2026 se lanzó Latam-GPT, el primer modelo de lenguaje abierto de la región, coordinado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA). Costó cerca de US$550 mil, aportados sobre todo por la CAF y el propio CENIA (France 24). Tiene 50 mil millones de parámetros y se entrenó con más de ocho terabytes de texto de la región (Wired).

La primera versión se entrenó en la nube de Amazon Web Services, que según la propia empresa redujo el entrenamiento de 25 a 9 días (CENIA). El talento y los datos eran latinoamericanos. La máquina, arrendada. Las siguientes versiones debían entrenarse en el centro de supercómputo de la Universidad de Tarapacá, en Arica: 12 servidores con ocho GPU NVIDIA H200 cada uno, un costo de unos $5.200 millones y una apertura anunciada para junio de 2026 (UTA). En julio todavía se hablaba de él como «el futuro centro» (Ojo con el Norte). La UTA estima que tener la infraestructura propia le ahorra más de US$60 millones en cinco años frente a arrendar nube.

Un data center en Chile no es cómputo chileno

Chile sí está atrayendo centros de datos. Hay cerca de 386 megawatts operando y más de US$7.500 millones comprometidos, con Amazon, Microsoft y Google a la cabeza; solo Amazon anunció más de US$4.000 millones en 16 años para tres centros (CNN Chile). El Coordinador Eléctrico proyecta que la capacidad pase de 398 megawatts en 2025 a 1.381 en 2030, con el 89% en la Región Metropolitana (BNamericas).

Capacidad de data centers en ChileMegawatts, 2025 y proyección del Coordinador Eléctrico NacionalCapacidad de data centers en ChileMegawatts, 2025 y proyección del Coordinador Eléctrico Nacional2025398 MW2027 (proyección)642 MW2028 (proyección)963 MW2030 (proyección)1.381 MWFuente: Coordinador Eléctrico Nacional, pronóstico de demanda 2026-2046, vía BNamericas.Cerca del 89% de la capacidad proyectada para 2030 está en la Región Metropolitana.nuevociclopolitico.cl

La capacidad de los centros de datos se triplicaría entre 2025 y 2030, casi toda en Santiago. Fuente: Coordinador Eléctrico Nacional, vía BNamericas.

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AñoCapacidad (MW)
2025398
2027 (proyección)642
2028 (proyección)963
2030 (proyección)1.381

Es inversión, empleo y demanda eléctrica, y está bien que llegue. Pero que un servidor esté en Quilicura no significa que el país lo controle. La Ley CLOUD de Estados Unidos, de 2018, obliga a los proveedores sujetos a su jurisdicción a entregar los datos que les pida una orden judicial válida de ese país, sin importar dónde estén guardados (Departamento de Justicia). Con orden de un juez, no en masa, pero bajo una ley que no es la chilena. Y el precio, la prioridad y la continuidad del servicio los decide la empresa. El Plan Nacional de Data Centers de 2024 lo vio. Reconoce que la infraestructura para entrenar modelos avanzados «no está disponible en las instituciones académicas y de investigación de Chile», y en su medida 8 propone acuerdos con las empresas para reservar un porcentaje de su capacidad a proyectos chilenos. La meta para 2025 a 2027 es un solo acuerdo marco. No fija el porcentaje ni lo amarra a los permisos. La cuenta eléctrica de esos megawatts la revisamos en la ficha de energía.

Lo que están haciendo otros

Argentina tiene a Clementina XXI en el Servicio Meteorológico Nacional, en el puesto 289 del TOP500 de junio de 2026, con 12,58 petaflops de capacidad teórica (TOP500). Son unas 17 veces los 0,73 petaflops del NLHPC. La pusieron donde se pronostica el tiempo. México anunció Coatlicue, una supercomputadora pública con más de 14 mil GPU que, si se completa, sería la más potente de la región (SECIHTI).

Europa lo dice sin rodeos. En julio de 2026 abrió la convocatoria para hasta siete «gigafábricas» de IA, con dinero público como cliente ancla y una meta de €20 mil millones de inversión privada, para tener infraestructura de cómputo «soberana» construida y operada en Europa (EuroHPC). Los países que pueden comprar nube sin problema igual están construyendo la propia.

Lo que hace el Presupuesto 2027

El proyecto de Presupuesto 2027 recorta el Ministerio de Ciencia y, dentro de él, el equipamiento. Fondequip, el fondo con que universidades y centros compran equipos científicos, cae 78,7%, de $13.723 millones a $2.922 millones. El Fondo de Equipamiento I+D del FICTI cae 90%. La Dipres suspende las convocatorias nuevas en 2027 y solo financia 22 proyectos que venían de antes (Libertad y Desarrollo; CRUCH). Con ese tipo de fondo se compró Leftraru Epu.

Al mismo tiempo, el proyecto crea un programa nuevo: «Acceso a Capacidad de Cómputo IA para Investigación, Desarrollo e Innovación», con $411,5 millones. Una entidad externa, elegida por concurso, entregará créditos de cómputo a unos 27 proyectos al año, cerca de $22 millones cada uno, con un cofinanciamiento mínimo de 30% (Dipres). Es una buena idea a escala de muestra. Y la ficha no exige que esos créditos se gasten en infraestructura nacional, así que pueden terminar pagando nube extranjera.

Esa es la apuesta del Gobierno. La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, anunció para noviembre un «concurso de tokens» para startups e investigadores, con paquetes de cómputo de Microsoft, Google, AWS y OpenAI, y una reunión el 11 de noviembre con el presidente de Nvidia (The Intelligent). Sirve para que más gente pruebe la inteligencia artificial, y conviene que exista. Pero es acceso con descuento a máquinas ajenas. Cuando se acaban los créditos, no queda nada instalado en Chile.

Lo que cuesta el cómputo y lo que pone el PresupuestoMiles de millones de pesosLo que cuesta el cómputo y lo que pone el PresupuestoMiles de millones de pesosFondequip 202613,7Fondequip 2027 (proyecto)2,9Centro de supercómputo UTA5,2Leftraru Epu (2024)1,2Créditos de cómputo IA 20270,4Fuentes: Dipres y Libertad y Desarrollo (Presupuesto 2027); NLHPC (Leftraru Epu);Universidad de Tarapacá (centro de Arica). Montos de distintos años, como orden de magnitud.nuevociclopolitico.cl

Lo que Fondequip pierde en 2027 alcanzaría para más de nueve Leftraru Epu. El programa nuevo de créditos de cómputo es una fracción de un solo equipo. Fuentes: LyD, Dipres, NLHPC y UTA.

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ConceptoMiles de millones de pesos
Fondequip 2026 (ajustado)13,7
Fondequip 2027 (proyecto)2,9
Centro de supercómputo UTA, Arica5,2
Leftraru Epu, NLHPC (2024)1,15
Acceso a Capacidad de Cómputo IA 20270,41

En el presupuesto de ciencia ya mostramos que el país invierte 0,41% del PIB en I+D y que la ciencia es lo primero que se recorta cuando se aprieta la caja. El cómputo tiene un problema adicional: un equipo queda atrás en pocos años. Si no hay renovación asegurada, la capacidad no se congela, se pierde.

El punto que hay que rescatar

Para la soberanía tecnológica, tener el computador más grande de América Latina importa menos que poder decidir qué se calcula, con qué datos y bajo qué ley, y en que esa capacidad no dependa de un concurso cada tres años. Talento y datos hay de sobra. Lo que no tiene es una política de cómputo que sobreviva a un Presupuesto.

Un país que no puede calcular su propio clima termina arrendando su futuro por hora.

Lo que proponemos

Red Nacional de Cómputo con presupuesto propio. El NLHPC, el centro de Arica y los nodos regionales que vengan funcionan como una sola red, con una línea presupuestaria plurianual para operar y renovar equipos, y no como proyectos que compiten en Fondequip. El orden de magnitud es conocido: recuperar lo que Fondequip pierde en 2027 cuesta unos $10.800 millones, el equivalente a más de nueve Leftraru Epu. Es lo mismo que proponíamos en Innovar con soberanía: el conocimiento es infraestructura, y la infraestructura no se licita cada año.

Regla ALMA para los data centers. Los grandes centros de datos que se instalen en Chile usan energía renovable chilena, suelo, agua y permisos. El Plan Nacional de Data Centers ya promete reservar parte de su capacidad para la investigación chilena; proponemos pasar de la promesa a la regla. Un porcentaje mínimo de horas de cómputo para universidades y servicios públicos, asignado por concurso científico y pactado al momento de entregar los permisos, igual que Chile pactó su 10% en ALMA. La medida no cobra impuestos: pone condiciones a quien usa recursos del país.

Créditos de cómputo primero en casa. El programa de $411,5 millones debería pagar primero horas en el NLHPC y en el centro de Arica, y usar la nube extranjera solo cuando la capacidad nacional no alcance. Así, la plata pública también sostiene la infraestructura pública.

Datos críticos bajo ley chilena. Los modelos de emergencia, clima, sismos, tsunamis y salud del Estado se procesan en infraestructura sujeta solo a la jurisdicción chilena. La nube puede seguir usándose para todo lo demás, pero el pronóstico de un incendio no debería depender de un contrato con una empresa extranjera.

Con esto Chile no pasa a ser una potencia del cómputo, pero puede decidir algunas cosas por su cuenta: qué incendio se modela primero y quién se queda con los datos de su cielo.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre supercomputadoras y soberanía

¿Qué es una supercomputadora?

Es un conjunto de decenas o cientos de servidores conectados por una red muy rápida, que se reparten un mismo problema y lo calculan en paralelo. Se usa para simular el clima, modelar tsunamis, procesar datos astronómicos o entrenar modelos de inteligencia artificial, tareas que a un computador normal le tomarían años.

¿Cuál es la supercomputadora más potente de Chile?

La del Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC), Guacolda-Leftraru Epu, en la Universidad de Chile, con 9.956 núcleos y 730 teraflops. Da servicio a 46 instituciones. La Universidad de Tarapacá construye en Arica un centro con 96 GPU NVIDIA H200, anunciado como el mayor del país.

¿Qué es Latam-GPT y dónde se entrenó?

Es el primer modelo de lenguaje abierto de América Latina, coordinado por el CENIA y lanzado en febrero de 2026, con 50 mil millones de parámetros y datos de la región. Su primera versión se entrenó en la nube de Amazon Web Services; las siguientes debían entrenarse en el centro de supercómputo de la Universidad de Tarapacá.

¿Cuál es la diferencia entre un data center y una supercomputadora?

Un data center guarda y sirve datos y aplicaciones para muchos clientes; en Chile la mayoría son de empresas extranjeras. Una supercomputadora está diseñada para resolver un problema enorme a la vez. Los centros de datos para IA se parecen cada vez más a supercomputadoras, pero la capacidad pertenece a la empresa, que decide precios y prioridades bajo su propia ley.

¿Qué es la soberanía tecnológica?

Es la capacidad de un país de decidir sobre las tecnologías de las que depende: qué se calcula, con qué datos, bajo qué ley y con qué continuidad. Para eso basta con tener infraestructura propia para lo crítico y condiciones claras para lo que se arrienda, sin necesidad de fabricar todo en casa.

¿Qué pasa con el equipamiento científico en el Presupuesto 2027?

El proyecto recorta Fondequip en 78,7%, de $13.723 millones a $2.922 millones, y suspende las convocatorias nuevas. A la vez crea un programa de $411,5 millones para entregar créditos de cómputo de IA a unos 27 proyectos al año. El Congreso todavía discute la ley.

Equipo Económico de Nuevo Ciclo Político. Infraestructura del NLHPC: Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento y Centro de Modelamiento Matemático, Universidad de Chile. Datos del Observatorio Rubin y de ALMA: sitios oficiales de cada observatorio. Latam-GPT: CENIA, France 24 y Wired, febrero de 2026. Centro de supercómputo de Arica: Universidad de Tarapacá, enero de 2026. Data centers: CNN Chile y Coordinador Eléctrico Nacional, vía BNamericas. Comparación internacional: TOP500 (junio de 2026), SECIHTI y EuroHPC. Presupuesto 2027: Dipres, Libertad y Desarrollo y CRUCH, con cifras del proyecto de ley. Plan Nacional de Data Centers 2024-2030: Ministerio de Ciencia. La comparación de capacidad usa el rendimiento teórico de cada equipo. Actualizado el 28 de octubre de 2026.

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