El Gobierno firmó el Escudo de las Américas como una declaración sin obligaciones. Dos semanas después, el embajador de Estados Unidos le puso condiciones al Estrecho de Magallanes.
El miércoles 7 de octubre el canciller Francisco Pérez Mackenna fue al Senado a explicar qué firmó Chile. Dijo que el Escudo de las Américas «es una declaración política y no un tratado». Que no trae fuerzas conjuntas, ni bases extranjeras, ni compromisos de presupuesto. Que cada decisión la toma Chile.
Ese mismo miércoles, en el Día del Comercio Global de la Sudamericana de Vapores, el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, explicó lo mismo con otras palabras. Según consignó 24Horas:
«Si quieren los recursos que tenemos para combatir el crimen organizado, si quieren un país que ayude a proteger su derecho al libre tránsito, si quieren todas esas cosas, entonces van a tener que trabajar con nosotros en las cosas que son importantes para nosotros».
«Si quieren un país que ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, si quieren todas esas cosas, entonces también tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros».
Brandon Judd, embajador de Estados Unidos en Chile, 7 de octubre de 2026
El canciller contestó desde la Sala: «El Estrecho de Magallanes fue, es y será siempre chileno». Que Chile no necesita el apoyo de nadie. Al día siguiente agregó la frase buena: «La integridad territorial no es transaccional».
Tiene razón. El problema es que lo que firmó dos semanas antes está escrito en la lógica del embajador.
Lo que dice el papel
La declaración salió el 22 de septiembre, en Nueva York, durante la Asamblea General de la ONU. La firman quince gobiernos: Estados Unidos y catorce de la región. Brasil y México no están. Tiene tres pilares: economía, seguridad y coordinación multilateral. El texto completo lo publicó el Departamento de Estado.
En seguridad, los firmantes declaran la intención de congelar activos, restringir visas y perseguir penalmente a quien apoye a 24 organizaciones, del Tren de Aragua al Cartel de Sinaloa. Y de pedirle a la OEA que convoque un órgano de consulta del TIAR, el tratado de defensa colectiva de 1947, por sus artículos 6 y 13.
En economía el texto es más corto y pesa más. Habla de «mecanismos de control de las inversiones», de cadenas de minerales críticos con «abastecimiento diversificado y confiable» y de «normativas sobre proveedores de confianza para la infraestructura digital». Y cierra con que la soberanía económica se defiende «cuando el capital que entra en nuestras naciones es transparente y verificable».
En lo formal el Gobierno tiene razón: son intenciones, sin cláusula de ratificación. Por eso no pasó por el Congreso. Las intenciones, igual, tienen dirección.
Escudo de las Américas: qué dice y dónde toca a Chile
Activos congelados, visas, responsabilidad penal. Es la parte que el Gobierno muestra.
Pedir a la OEA un órgano de consulta del tratado de defensa colectiva de 1947.
«Abastecimiento diversificado y confiable». Chile tiene consultas abiertas con Washington desde el 12 de marzo.
Infraestructura digital. El cable Chile-China Express sigue en trámite en la Subtel.
Declaración conjunta del 22 de septiembre de 2026, Departamento de Estado. Alcances según el canciller ante el Senado, 7 de octubre. Consultas sobre minerales críticos: declaración Chile–EE.UU., Cancillería, 12 de marzo de 2026. Cable: biministro De Grange y Subtel, septiembre de 2026.
El nombre que no aparece
La palabra China no está en el texto. Se lee igual.
En 2025 China compró el 36,8% de lo que Chile exportó: US$40.647 millones. Estados Unidos, el 16,1%. Las cifras son de la Subrei, con datos del Banco Central. Un control de inversiones o una regla de proveedores «de confianza» no se aplica en el aire. Se aplica sobre el socio que compra más de un tercio de lo que vendemos.
El caso de prueba ya existe. China Mobile quiere tender un cable de fibra óptica entre Hong Kong y la región de Valparaíso. En febrero, en plena disputa por ese proyecto, Washington revocó las visas del ministro de Transportes y de dos funcionarios del gobierno de Boric. El 11 de marzo, día del cambio de mando, Judd dijo que «el cable chino ya se acabó». El 28 de septiembre el biministro Louis de Grange dijo en CNN Chile que sigue en trámite, y que China y Estados Unidos son, los dos, socios estratégicos. La Subtel, según T13, le ha hecho más de siete observaciones de ciberseguridad y datos.
Un embajador que da por cerrado un expediente chileno. Un ministro que lo reabre. Y una declaración que pide proveedores «de confianza» sin decir quién reparte la confianza.
El Estrecho como moneda
Magallanes ya venía caliente. Un brigadier de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Valverde, había dicho que el Estrecho era argentino. El 3 de septiembre Kast y Milei reafirmaron en La Moneda los tratados de 1881 y 1984, con el Decreto 457 argentino intacto. Esa misma mañana Milei había reescrito 1973 en el Foro Madrid, y el Gobierno lo trató como asunto ajeno.
Lo nuevo de octubre es quién habla. Ya no es un militar del vecino. Es el embajador del país con el que Chile acaba de entrar a una coalición, y lo plantea como condición. El Senado respondió en un comunicado que la soberanía no depende «del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera». El canciller, consultado al día siguiente por una nota de protesta, no dijo si la iba a mandar.
El Estrecho no está en discusión, y nadie serio cree que Estados Unidos lo esté disputando. Lo que dejó a la vista Judd es otra cosa: cómo entiende Washington la cooperación que el Gobierno firmó como gratuita. Recursos contra el crimen a cambio de «lo que es importante para nosotros». En la lista de lo importante están los minerales y el cable.
Lo que el Congreso no vio
Las consultas sobre minerales críticos con Estados Unidos empezaron con una declaración firmada el 12 de marzo, al día siguiente del cambio de mando. Decía que la primera ronda sería dentro de quince días y que buscaría «consensuar un acuerdo». Siete meses después no conocemos un texto público de ese acuerdo. La lista chilena de minerales críticos tiene catorce, entre ellos el cobre y el litio.
La Cámara aprobó la resolución 71, por 71 votos contra 57 y 8 abstenciones. Pide que cualquier acuerdo sobre minerales críticos traiga transferencia tecnológica, contenido local y reinversión en investigación con universidades y proveedores chilenos. Es una sugerencia al Ejecutivo. No lo obliga a nada.
Lo que Chile puede poner sobre la mesa
Cooperar contra el crimen organizado está bien. Inteligencia financiera, rastreo de flujos, capacitación para Carabineros y la PDI: eso Chile lo necesita y el texto lo ofrece. Lo que no corresponde es que venga amarrado a los minerales, al cable o al Estrecho.
Lo económico, al Congreso. Si de las consultas de marzo sale un instrumento sobre minerales críticos o control de inversiones, que se tramite como tratado. Una declaración de intenciones se puede firmar en Nueva York. Un acuerdo que toque el litio de la próxima década, no.
El litio, con condiciones chilenas. Desde 2031 el principal receptor del margen del Salar de Atacama va a ser el Estado. Esa plata tiene que ir a un fondo soberano y a industria en Chile, como lo planteamos en la Arquitectura Soberana y en el Programa Económico. Un comprador que exige abastecimiento «confiable» puede pagar por él con tecnología y refinación acá.
El cable, por criterio técnico. Chile tiene una Ley Marco de Ciberseguridad y una agencia que la aplica. Que la decisión la tomen la Subtel y esa agencia, con plazos y fundamentos públicos. No el calendario de una embajada, ni el de la otra.
El Estrecho, fuera de cualquier mesa. Cuando un embajador condiciona soberanía, la nota de protesta es el gesto mínimo. El canciller ya dijo la frase correcta. Falta el papel.
Pérez Mackenna también dijo que Chile no es «el patio trasero de nadie». La frase sirve si el resto de la política exterior se lee igual. Chile le vende cobre a uno y le pide inteligencia al otro. Su margen está en no tener que elegir por escrito.
Eso se discute acá, en el Congreso, antes de la próxima foto en Nueva York.
Hechos: declaración conjunta del 22 de septiembre de 2026, Departamento de Estado; canciller ante el Senado, 7 de octubre (Cooperativa, Pauta); dichos del embajador Judd y respuesta del canciller, 7 de octubre, según 24Horas (La Nación) y T13; respuesta del Senado, CNN Chile; exportaciones 2025, Subrei con cifras del Banco Central; cable Chile-China Express, BBC Mundo, La Tercera y T13; consultas sobre minerales críticos, Cancillería, 12 de marzo de 2026; resolución 71 de la Cámara, The Intelligent. Foto: buques en el Estrecho de Magallanes frente a Punta Arenas, iStock / DurkTalsma.


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