Qué es un fondo soberano y por qué Chile necesita otro

por | Oct 6, 2026 | Ensayo | 0 Comentarios

Un fondo soberano es la cuenta donde un país guarda e invierte, fuera del alcance del gasto del año, la plata que le dejan sus recursos. Chile tiene dos desde 2006 y el de emergencia está casi vacío. Llega así a la década en que el Estado va a recibir directamente la mayor parte de la renta del litio.

Al 31 de diciembre de 2008, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) tenía US$20.211 millones, según el informe trimestral de Hacienda. A fines de agosto de 2026 tenía US$3.885 millones (Hacienda). Desde su primer aporte, en marzo de 2007, le han entrado US$27.763 millones y le han sacado US$28.293 millones. Lo que queda es, en lo grueso, lo que rentaron las inversiones.

Esa plata no se perdió. Se usó en 2009, cuando la crisis financiera obligó a retirar US$9.278 millones, y entre 2019 y 2021, cuando el estallido y la pandemia se llevaron más de US$12.800 millones. Para eso existe un fondo de estabilización. El problema vino después: tras cada crisis el fondo no se volvió a llenar, y hoy equivale a cerca de 1% del PIB.

En Nuevo Ciclo proponemos rehacer esa arquitectura y agregarle una pieza que Chile nunca tuvo: un fondo que convierta la renta del cobre y del litio en riqueza que dure más que la mina. Para explicar por qué, conviene partir por lo que es un fondo soberano y lo que no.

Qué es un fondo soberano

La definición que usa casi todo el mundo se acordó en Santiago. En septiembre de 2008, el Grupo Internacional de Trabajo de Fondos Soberanos cerró aquí un acuerdo sobre 24 principios de buena práctica, que desde entonces se conocen como los Principios de Santiago. Según ese texto, un fondo soberano es un fondo o arreglo de inversión de propiedad del gobierno general, creado con fines macroeconómicos, que administra activos para cumplir objetivos financieros e invierte, entre otras cosas, en activos financieros extranjeros. Se suelen formar con superávit fiscales, excedentes de balanza de pagos, privatizaciones o ingresos por exportación de materias primas.

Dicho en simple, es una cuenta del Estado que se invierte, con reglas sobre qué entra, qué sale y quién decide. La misma definición deja fuera las reservas internacionales del Banco Central, las empresas públicas y los ahorros previsionales de las personas. Codelco no es un fondo soberano. Los fondos de pensiones tampoco.

El Fondo Monetario Internacional distingue cinco tipos según su objetivo. Puestos al lado de lo que Chile tiene, se ve dónde está el hueco.

Tipo de fondoPara qué sirve¿Chile lo tiene?
EstabilizaciónAislar el presupuesto de los vaivenes del precio de las materias primas.Sí: FEES
Ahorro intergeneracionalConvertir un recurso no renovable en activos diversificados que rindan a las generaciones futuras.No
Inversión de reservasObtener más retorno de las reservas internacionales.No: las reservas las administra el Banco Central
DesarrolloFinanciar proyectos o políticas industriales que eleven el crecimiento potencial.No como fondo soberano
Reserva de pensionesCubrir obligaciones previsionales futuras del Estado.Sí: FRP

Fuente: clasificación del FMI, Sovereign Wealth Funds: A Work Agenda (2008). Columna de Chile: elaboración de Nuevo Ciclo.

Chile tiene un fondo para la emergencia y otro para las pensiones. No tiene uno para lo que se acaba.

Lo que Chile ya hizo bien

La Ley de Responsabilidad Fiscal de 2006 creó el Fondo de Reserva de Pensiones (FRP) y facultó la creación del FEES, que partió en febrero de 2007. Las reglas son conocidas: el FRP recibe cada año el superávit efectivo con un tope de 0,5% del PIB y un piso de 0,2%, y el FEES recibe lo que sobra del superávit después de ese aporte. El Banco Central los administra como agente fiscal y un Comité Financiero asesora al ministro de Hacienda sobre cómo invertirlos (Hacienda, preguntas frecuentes).

Detrás de los fondos hay una regla que se estudia en el mundo. Desde 2000 el presupuesto se calcula con el balance estructural: el gasto se ajusta al ingreso que el país tendría con un PIB de tendencia y un precio del cobre de largo plazo, y no al ingreso del año. Jeffrey Frankel, de Harvard, sostuvo en un trabajo para el NBER que la clave chilena no es la regla misma sino que esos dos parámetros los estiman comités de expertos, aislados del ciclo político. Así Chile ahorró en el auge del cobre, justo cuando muchos exportadores de materias primas gastan de más. En la versión publicada por el Banco Central, Frankel recuerda que en 2008 el gobierno de Michelle Bachelet tenía baja aprobación económica, en parte porque se negó a gastar el auge del cobre. Unos meses después esa plata pagó la respuesta a la crisis.

La regla sigue operando. Con las proyecciones de 24 expertos, el precio de referencia del cobre para el Presupuesto 2027 quedó en US$5,37 la libra, sobre los US$4,38 que se usaron para 2026 (Dipres).

Fondo de Estabilización Económica y SocialValor de mercado al cierre de cada año, en miles de millones de US$Fondo de Estabilización Económica y SocialValor de mercado al cierre de cada año, en miles de millones de US$FEES0,05,010,015,020,025,02007200820092010201120122013201420152016201720182019202020212022202320242025Ago 2620,215,414,72,57,53,9Fuente: Ministerio de Hacienda y Dipres, informes del FEES y de activos del Tesoro Público.2026: cierre de agosto.nuevociclopolitico.cl

El fondo llegó a US$20.211 millones en 2008, se usó en la crisis de 2009 y en el estallido y la pandemia, y no volvió a llenarse. Fuente: Hacienda y Dipres.

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AñoFEES (miles de millones de US$)
200714,03
200820,21
200911,28
201012,72
201113,16
201215,00
201315,42
201414,69
201513,97
201613,77
201714,74
201814,13
201912,23
20208,96
20212,46
20227,51
20236,03
20243,62
20253,89
Ago 263,89

El gráfico muestra un fondo que hizo su trabajo y que nunca se recuperó. La propia Dirección de Presupuestos lo reconoce en su Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre de 2026: el saldo de marzo, US$3.874 millones, está muy por debajo de su promedio histórico, que supera los US$11.600 millones. Dipres lo atribuye a la falta prolongada de aportes en más de una década de déficits. En 2023 Hacienda pidió asistencia técnica al FMI, que sugirió mantener en el FEES un colchón de 5% a 7% del PIB. El Consejo Fiscal Autónomo ha insistido en reconstruirlo.

Con el PIB nominal y el tipo de cambio que usa ese mismo informe, el FEES de agosto equivale a 1,0% del PIB. El FRP, con US$10.713 millones (Hacienda), a 2,7%, pero esa plata ya tiene dueño: las pensiones. La deuda bruta cerraría 2026 en 42,7% del PIB, con un déficit estructural de 2,6% y una meta de 1,5% para 2030, bajo un nivel prudente de 45% (Dipres).

Por qué el FEES no alcanza, aunque se llenara

El FEES resuelve el ciclo: guarda en el auge para gastar en la caída. El cobre tiene además otro problema, que es el agotamiento. Cada tonelada que sale de Chuquicamata o de Escondida es patrimonio del país que se vende una sola vez. Si la plata de esa venta se gasta como si fuera un sueldo, el país queda con menos activos aunque las cuentas del año cuadren. La economía de los recursos naturales lo sabe hace décadas, y Rick van der Ploeg, de Oxford, lo ordena en tres fondos con tres funciones: uno intergeneracional para repartir la riqueza entre generaciones, uno de liquidez para la volatilidad de precios y uno de inversión que estaciona parte del auge hasta que el país pueda invertirlo bien adentro.

Chile tiene el segundo. La regla estructural pregunta cuánto del ingreso del cobre es ciclo y trata como ingreso permanente lo que calcula al precio de referencia. No pregunta cuánto de ese ingreso es patrimonio que se está vendiendo.

Los números del USGS ayudan a dimensionarlo. Las reservas de cobre que atribuye a Chile, 180 millones de toneladas, equivalen a unos 34 años de la producción de 2025 (USGS, 2026). Las reservas cambian con el precio y la exploración, y la cifra no es una fecha de cierre. Lo que sí está medido es que el mineral se empobrece: hoy hay que mover más roca por el mismo cobre fino, como mostramos en el ensayo sobre productividad.

El cobre y el litio, la palanca

Pocos países tienen el peso de Chile en los dos metales de la electrificación. Según el USGS, Chile produjo el 23% del cobre de mina del mundo en 2025, tiene el 18% de las reservas, produjo el 19% del litio y tiene la cuarta parte de las reservas mundiales de litio, la mayor de cualquier país (USGS, litio).

El peso de Chile en el cobre y el litioParticipación de Chile en el total mundial, en %El peso de Chile en el cobre y el litioParticipación de Chile en el total mundial, en %Producción de cobre 202523%Reservas de cobre18%Producción de litio 202519%Reservas de litio25%Fuente: USGS, Mineral Commodity Summaries 2026. Cálculo de Nuevo Ciclo sobre las tablas mundiales.nuevociclopolitico.cl

Chile produce casi la cuarta parte del cobre de mina del mundo y tiene la cuarta parte de las reservas de litio, la mayor de cualquier país. Fuente: USGS, cobre y litio (2026).

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IndicadorChileMundoUnidadChile (% del mundo)
Producción de cobre 20255,323,0millones de t23,0
Reservas de cobre180980millones de t18,4
Producción de litio 202556.000290.000t de litio contenido19,3
Reservas de litio9,237millones de t24,9

Esa posición ya se nota en la caja fiscal. En 2025 la gran minería privada y las empresas estatales aportaron US$7.351 millones, el 9,64% de los ingresos fiscales, según Cochilco (CNN Chile). El royalty minero, vigente desde 2024, recaudó $1,63 billones en 2025, y unos $445 mil millones fueron a tres fondos para regiones y comunas (CESCO).

El litio es otra historia. Codelco y SQM formaron en diciembre de 2025 NovaAndino Litio, la sociedad que explotará el Salar de Atacama hasta 2060. El Gobierno estimó que el Estado recibirá hasta el 70% del margen operacional de la nueva producción entre 2025 y 2030, y hasta el 85% desde 2031, sumando pagos a Corfo, impuestos y utilidades de Codelco (Ministerio de Economía). En 2031 Codelco toma la administración (Codelco). Desde ese año, el principal receptor del margen del litio del Salar de Atacama va a ser el Estado.

Ese mismo año se termina otra cosa. La Ley 21.174 derogó la Ley Reservada del Cobre, pero mantuvo a beneficio fiscal el 10% de las ventas al exterior de Codelco por nueve años, desde 2020. Desde 2029 ese porcentaje baja y en 2031 llega a cero. En 2025 ese traspaso sumó $1,35 billones de los $1,75 billones que Codelco entregó al Fisco (Dipres).

En 2031 Chile va a reordenar su renta minera de todas maneras. Puede hacerlo con una regla decidida antes o con la que salga del presupuesto de ese año.

El litio, además, enseña por qué esa regla tiene que existir. El USGS registra que el precio real del carbonato de litio grado batería promedió US$63.700 la tonelada en 2022 y US$9.000 en 2025. Cayó 86% en tres años. Gastar ese ingreso como si fuera estable es la forma más rápida de convertir un auge en un ajuste.

Qué dice la evidencia

Los fondos soberanos no garantizan nada. Hay casos que funcionaron y casos que fracasaron, y la diferencia casi nunca está en el tamaño del fondo. Está en las reglas.

Noruega. Todo el flujo neto de caja del petróleo entra al Fondo de Pensiones del Gobierno Global, y el Parlamento es el único que puede sacar plata de él. Desde 2001 la regla fiscal dice que el gasto que se financia con el fondo debe seguir, en el tiempo, su retorno real esperado: 4% al principio, 3% desde 2017 (Ministerio de Finanzas de Noruega). Al 30 de junio de 2026 el fondo valía 22.683 miles de millones de coronas, con 72,1% en acciones (NBIM). Lo que se copia de Noruega es la regla de salida.

El canal Doverhill explica en este video cómo está armado ese fondo. El título lo cifra en US$1,4 billones. El valor oficial al 30 de junio de 2026, en coronas, es el del párrafo anterior.

El Council on Foreign Relations lo resume en este short. El título habla de US$2,25 billones. La cifra que usamos es la oficial, en coronas, al 30 de junio de 2026.

Botsuana. Con los diamantes formó en 1994 el Pula Fund, administrado por su banco central (Banco de Botsuana). Su herramienta más interesante es un índice que obliga a pagar el gasto corriente, salvo salud y educación, con ingresos que no vienen de la minería. La renta mineral queda para inversión o ahorro (NRGI). La lección es clasificar de antemano qué puede pagar la plata mineral.

Timor Oriental. Su fondo petrolero llegó a valer más de diez veces el PIB no petrolero. Los retiros han superado una y otra vez el ingreso sostenible que el propio país calcula, y el FMI proyecta que el fondo se agote hacia fines de la década de 2030 (FMI, 2024). Un fondo sin regla de salida respetada termina siendo presupuesto en cuotas.

Malasia. 1MDB era un fondo de desarrollo creado para atraer inversión al país. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, entre 2009 y 2015 se desviaron más de US$4.500 millones (DOJ). Es el riesgo de cualquier mandato de inversión doméstica sin gobierno corporativo independiente.

Hay un último dato de la literatura que pesa para Chile. Van der Ploeg y Anthony Venables mostraron en el Economic Journal que la receta noruega de ahorrarlo todo afuera no es la óptima para economías con escasez de capital. Esas economías ganan más invirtiendo parte de la renta en capital propio, público y privado, y usando el fondo para estacionar recursos y estabilizar. Chile no es un país pobre, pero tampoco tiene el stock de infraestructura, ciencia e industria de Noruega. Esa es la razón de fondo de la ventana doméstica que proponemos, y 1MDB es la razón de rodearla de reglas.

Lo que proponemos

La propuesta está en el ensayo La Arquitectura Soberana del Futuro y en el Programa Económico 2026–2030. Su centro es un FEES rediseñado con tres compartimentos.

FEES 2.0: tres compartimentos

Ventana de Estabilización

Amortigua crisis, catástrofes y caídas del precio del cobre. Es la función que hoy cumple el FEES.

Se invierte afuera y en activos líquidos.

Nuevo

Fondo Soberano Mineral

Ahorro de largo plazo con rentas del cobre y del litio. Entre 70% y 80% en un portafolio global; entre 20% y 30% en una ventana doméstica co-invertida en sectores estratégicos.

No se financia con la reinversión de Codelco. Gobierno corporativo según los Principios de Santiago.

Fondo de Flujos de Capital

Se forma con depósitos de un encaje a ciertas entradas de capital y respalda un seguro de estabilidad para las pensiones.

Ligado al Mecanismo de Estabilidad y Desarrollo.

Al lado: un Fondo Soberano de I+D+i que da a la ciencia un flujo de 0,1% a 0,3% del PIB, con una fuente que no dependa del precio del cobre.

Fuente: Nuevo Ciclo, La Arquitectura Soberana del Futuro, Programa Económico 2026–2030 e Innovar con soberanía.

El compartimento nuevo es el Fondo Soberano Mineral. Se alimenta con rentas del cobre y del litio y se invierte con estándares del FMI y la OCDE: entre 70% y 80% en un portafolio global y entre 20% y 30% en una ventana doméstica, co-invertida con privados en sectores estratégicos. Tiene una cláusula explícita: no se financia con la reinversión ni la operación de Codelco. El gobierno corporativo se rige por los Principios de Santiago.

Dos propuestas más se conectan con él. El Mecanismo de Estabilidad y Desarrollo crea un Fondo Nacional de Desarrollo con estatutos de fondo soberano, financiado con un encaje temporal a ciertas inversiones de capital extranjero. El Fondo Soberano de I+D+i da a la ciencia un flujo que parte en 0,1% del PIB y sube a 0,3%, con una fuente que no dependa del precio del cobre. Las dos responden a lo mismo: el presupuesto de ciencia cae cada vez que se aprieta la caja, y la discusión del Presupuesto 2027 lo volvió a mostrar.

Qué sería distinto en el caso chileno

Copiar a Noruega sería un error, y no por falta de ambición. Las condiciones son otras, y el diseño tiene que partir por ellas.

Chile tiene déficit y deuda. Noruega ahorra un superávit. Chile cerraría 2026 con 2,6% de déficit estructural y 42,7% del PIB de deuda. Llenar un fondo con plata prestada cuesta cuando la deuda paga más de lo que rinde el fondo, y Dipres lo advierte en el mismo informe en que recuerda la recomendación del FMI. Por eso el Fondo Soberano Mineral no se debe financiar con deuda. Su lugar está en flujos que todavía no están comprometidos: la renta del litio desde 2031 y la parte del ingreso del cobre que supere el precio de referencia una vez que el balance estructural converja. La regla se aprueba antes de que llegue la plata, que es cuando todavía se puede aprobar.

La renta del cobre es casi toda privada. En Noruega el Estado es dueño directo de buena parte del petróleo. En Chile la mayor parte de la producción de cobre es privada y el Estado recibe su parte por impuestos, royalty y Codelco. Con el litio esto cambia: con NovaAndino, el Estado pasa a recibir la mayor parte del margen. El fondo puede partir con la renta mineral más directa y más nueva.

Chile necesita invertir adentro. La evidencia de Van der Ploeg y Venables y el rezago chileno en ciencia, agua y logística justifican que una parte se invierta en el país. Esa es la ventana doméstica, con un límite, con co-inversión privada que comparta el riesgo y con un directorio que no dependa del gobierno de turno. 1MDB mostró lo que pasa sin esos tres resguardos.

Las instituciones ya están. Chile tiene comités de expertos para el precio del cobre, un Banco Central que administra los fondos, un Comité Financiero, un Consejo Fiscal Autónomo y los principios internacionales que llevan el nombre de su capital. No hay que inventar la técnica. Falta decidir qué parte de la renta mineral se convierte en patrimonio y fijarlo por ley.

Los territorios. La plata del cobre sale del norte y de comunas que cargan con relaves, polvo y agua escasa. El royalty ya reparte montos fijos a regiones y comunas, y nuestro programa propone un royalty territorial con 30% de la recaudación para regiones. Un fondo soberano que se olvide de los territorios donde está la mina pierde la legitimidad que necesita para durar varios gobiernos.

Un fondo soberano, al final, es una decisión sobre el tiempo. Elegimos cuánto de lo que el subsuelo entrega hoy queda para cuando la mina cierre, y lo dejamos escrito antes de que la plata llegue. Noruega lo decidió en 2001 y no ha tenido que volver a discutirlo cada año. Chile ya hizo la mitad del trabajo con la regla estructural. Para la otra mitad tiene plazo hasta 2031.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre fondos soberanos

¿Qué es un fondo soberano?

Es un fondo de inversión de propiedad del Estado, creado con fines macroeconómicos, que invierte entre otras cosas en activos financieros extranjeros. Se suele formar con superávit fiscales o con ingresos por exportación de materias primas. La definición internacional está en los Principios de Santiago, acordados en Chile en 2008, y excluye las reservas del Banco Central, las empresas públicas y los ahorros previsionales de las personas.

¿Chile tiene fondos soberanos?

Sí, dos. El Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), que a fines de agosto de 2026 tenía US$3.885 millones, y el Fondo de Reserva de Pensiones (FRP), con US$10.713 millones. Ambos se crearon con la Ley de Responsabilidad Fiscal de 2006 y los administra el Banco Central como agente fiscal.

¿Por qué el FEES tiene tan poca plata?

Porque se usó en las crisis y no se volvió a llenar. En 2009 se retiraron US$9.278 millones y entre 2019 y 2021, por el estallido y la pandemia, más de US$12.800 millones. Desde 2007 le han sacado más de lo que le han puesto. Hoy equivale a cerca de 1% del PIB, frente al 5% a 7% que sugirió el FMI en 2023.

¿Qué es el Fondo Soberano Mineral que propone Nuevo Ciclo?

Es un compartimento nuevo dentro de un FEES rediseñado. Se alimenta con rentas del cobre y del litio, invierte entre 70% y 80% en un portafolio global y entre 20% y 30% en una ventana doméstica co-invertida en sectores estratégicos. No se financia con la reinversión de Codelco y se rige por los Principios de Santiago.

¿Por qué no copiar el fondo de Noruega?

Porque Noruega ahorra un superávit y Chile tiene déficit y deuda de 42,7% del PIB. Además, la renta del cobre chileno es mayoritariamente privada y Chile necesita más inversión interna que Noruega. Lo que sí conviene copiar es la regla de salida: gastar solo el retorno esperado del fondo y que solo el Parlamento pueda autorizar retiros.

¿No sería mejor usar esa plata para pagar deuda?

Si el fondo se llena con plata prestada, sí, porque la deuda cuesta más de lo que rinde el fondo. Por eso el Fondo Soberano Mineral no debe financiarse con deuda. Su fuente son flujos nuevos o no comprometidos, como la renta del litio desde 2031 y el ingreso del cobre sobre el precio de referencia una vez que el balance estructural converja.

Cifras de los fondos al cierre de agosto de 2026, según Hacienda. Los porcentajes del PIB de 2026 son cálculo de Nuevo Ciclo con el PIB nominal ($364.368 miles de millones) y el tipo de cambio ($907) del Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre de 2026. Las participaciones de Chile en el mundo se calculan con las tablas del USGS, Mineral Commodity Summaries 2026. Los datos de cada gráfico se pueden descargar. Foto: rajo abierto de cobre en el desierto de Atacama. iStock / 1326466508.

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